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![]() Tunqui.com |
Tunqui o Gallito de las Rocas Ave Nacional del Perú Peruvian Cock of the Rock. |
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Tunqui Aguila Harpía Oso Perezoso Condor Andino Otorongo (Jaguar) Manatí Mono Aullador Alpaca |
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FICHA TECNICA |
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Dimensiones |
Habita
en las más altas montañas andinas. Puede volar a más de 7000
metros de alturas y planear durante horas sin mover las alas. Vive
fácilmente hasta los 85 años. Es el Condor, El ave más grande y de mayor
envergadura del Mundo, la que vuela a mayor altura y por más tiempo, ya que
aprovecha las corrientes térmicas de aire cálido. Así, puede mantenerse en el
cielo por horas, planeando en el aire helado de las montañas, en el aire
caliente del desierto, al lado del mar o en zonas borrascosas y lluviosas de
Sudamérica.
El más imponente ave de los Andes americanos es el Cóndor (Vultur gryphus) que pertenece al orden de los Falconiformes y a la familia Cathartidae cuyos miembros son caracterizados por alimentarse casi exclusivamente con carroña. El Cóndor es un ave grande monógama y sedentaria con ciertos hábitos nocturnos.

Su
cabeza es desnuda de plumas y el macho se diferencia fácilmente de la hembra
por su cresta o carúncula que lleva sobre la frente y parte del pico; además
el macho es de mayor tamaño y tiene el iris del ojo de color marrón
amarillento mientras que el de su compañera es rojizo; su visión es realmente
extraordinaria. Su pico es recio con gancho apical y bordes cortantes; tiene un
voluminoso buche que destaca al llenarse; tiene patas bastante robustas, dedos
fuertes pero con uñas romas relativamente débiles. Su plumaje de joven es de
color pardo ocráceo y de adulto es por lo general de color negro azulado y
ostenta un collar de plumón blanco y grandes manchas también blancas en los
extremos de las alas. Un macho adulto puede llegar a pesar unos 12 kilos y medir
desde el extremo del pico al extremo de la cola 1.30 metros; su envergadura en
vuelo puede alcanzar 3.50 metros y volar sobre unos 7000 metros de altura y en
condiciones climáticas favorables mantener el vuelo durante cierto tiempo a
unos 55 Km/hora. No tiene
grandes músculos pectorales, es por ello que sólo
mueve sus alas cuando le resulta necesario, es decir al remontarse, posarse o en
casos de emergencia; sus largas y anchas alas hacen que pueda volar como un
planeador aprovechando diestramente las corrientes de aire.
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Dimorfismo sexual |
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Un gran buche, ubicado en la base del cuello puede llegar a transportar hasta 4 kilos de comida. Repetimos que al no poseer garras no pueden llevar su alimento en las patas como lo haría un ave cazadora. Sus ojos están ubicados a los costados de la cara y no poseen arco supraciliar, en todos los animales cazadores, los ojos están de frente, para ver a su presa, y el arco supraciliar les sirve de protección para el globo ocular en el acto de la caza. Sus alas están muy desarrolladas y les permite un planeo perfecto casi sin pérdida de energía, aprovechando corrientes de aire ascendentes y dinámicas; pueden planear durante horas y recorrer grandes distancias en busca de animales muertos.
El cóndor andino es reconocido como el ave voladora más grande del planeta. Los adultos llegan a medir hasta 1.30 metros de altura, 3.30 metros de envergadura y pesan hasta 12 kg los machos y 10 kg las hembras ( Del Hoyo, 1994; Pavez y Tala 1995).
Poseen la cabeza desnuda y relativamente pequeña, de color generalmente
rojizo, aunque el mismo puede cambiar según el estado de ánimo del animal;
pico de borde muy cortante y terminado en gancho. Las alas son largas y anchas y
las patas, no prensiles, poseen uñas cortas y poco curvas, y con la inserción
del dedo posterior elevada (Pavez y Tala 1995). Las mismas están adaptadas para
la marcha y para la sujeción de la carroña. (McGahan, 1973; Jácome,1995;
Gailey y Bolwig, 1973). El macho se distingue de la hembra por tener una cresta
sobre la cabeza.
Se tienen pruebas de que en cautiverio un cóndor puede llegar a vivir unos 85 años y superar el siglo en estado salvaje. Algo que es desconcertante en la vida del cóndor es su muerte que de acuerdo a la tradición se debe llevar a cabo de un modo realmente peculiar: al final de su larga vida el cóndor se siente cansado y un tanto débil de fuerzas, cree que su vida ya no tiene sentido por lo que opta por el final preferido por su raza y practicado por milenios, decide su suicidio para lo cual remonta vuelo y trata de alcanzar una altura bastante grande para luego descender en picada a una velocidad extraordinaria y finalmente estrellarse contra la faz rocosa de una montaña, dando así fin a una centuria de reinado en los cielos andinos.
El Cóndor es un carroñero por excelencia,
posee una cabeza y cuello desprovisto de plumas, lo que facilita la limpieza
luego de comer, refregándose contra el suelo o las rocas puede despojarse de
los restos de sangre o carroña que se le adhieren al meter su largo cuello
dentro de los cadáveres. Un pico fuerte y afilado les permite abrir los cueros
mas duros que otros carroñeros no podrían romper. Sus patas poseen cuatro
dedos, tres grandes dedos delanteros con uñas romas y poco curvadas, un cuarto
dedo opuesto que esta fuera del plano de los anteriores y poco desarrollado,
esta característica es muy importante de definir ya que nos hace ver la
diferencia entre un cazador, como el Águila, que si posee su cuarto dedo
desarrollado y con uñas fuertes, curvas y puntudas que le permiten el
movimiento de prensión. La pata de los carroñeros es muy similar a las de las
gallinas.
El Cóndor es un animal exclusivamente carroñero, esto quiere decir que no mata ni caza para comer, sino que se alimenta de cadáveres de animales o carroña.
Es un elemento fundamental en lo que se denomina la cascada de carroñeros, ya que gracias a su poderoso y afilado pico es el único que puede romper los gruesos cueros de los animales mayores como puede ser una vaca o un guanaco. Permitiendo así , que luego de comer puedan alimentarse los demás pequeños carroñeros, como caranchos, chimangos o águilas. Así, acelera la descomposición de los cadáveres, evitando la contaminación de los campos y eliminando los posibles focos infecciosos de animales muertos por enfermedad.
Se alimentan de animales muertos. Esto es así pues poseen patas con musculatura poco desarrolladas , sus uñas son cortas y con puntas redondeadas , el dedo posterior está atrofiado y más arriba que los restantes no permitiendo así que se una con los otros a modo de garra para capturar y llevar en el aire a sus presas . La cabeza y el cuello sin plumas facilita la limpieza , los ojos están ubicados hacia los costados lo cual le permite cubrir gran superficie y así encontrar a los animales muertos o restos de los mismos en descomposición
Existen individuos en diferentes regiones que creen que el cóndor ataca en grupo a animales pequeños tales como terneros o corderos de poca edad es por tal motivo que si en tales lugares ven aproximarse a un cóndor seguramente intentaran ahuyentarlo o matarlo. Habría que buscar el motivo de tal creencia quizás tengan raíces históricas pues siempre se ha relacionado al cóndor con los Incas quienes eran considerados una amenaza seria en épocas pasadas. Pero por otro lado otros individuos les proporcionan alimento cuando por ejemplo se carnea a algún animal para la alimentación humana y quedan restos del mismo.
El cóndor andino se encuentra distribuido a lo largo de la Cordillera de los
Andes desde el occidente de Venezuela hasta Tierra de Fuego en Argentina y Chile
(Del Hoyo, 1994; Murphy, 1936). Sin embargo, en Venezuela fue declarado extinto
(McGahan, 1971) y en Colombia, Perú y Ecuador sus poblaciones naturales han
disminuido considerablemente, (Wallace, 1987; McGahan, 1973).
Además de existir en las principales cadenas de la Cordillera de los Andes (Perú,Ecuador,Bolivia), el Cóndor Andino también se encuentra en algunas cadenas montañosas cercanas. Por ejemplo, en las zonas temperadas y los páramos de la Sierra Nevada de Santa Marta en la costa caribeña de Colombia (Norton, 1975; Hilty y Brown, 1986), en la Sierra de Perijá en la frontera de Colombia con Venezuela (Calchi y Viloria, 1991; Hilty, 2003) y en la Sierra de Córdoba en el centro de Argentina (Hendrickson et al., 2003). También ingresa al territorio Brasileño, en el estado de Mato Grosso, específicamente en la “región del Río Jauru al oeste de Cáceres (Sick, 1993)”.
Los cóndores fueron más abundantes en los períodos prehistóricos que en el siglo XIX. Durante el Pleistoceno en América del Norte y América del Sur, por ejemplo, los cóndores parecen haberse distribuido en ambos continentes, desde el Atlántico hasta el Pacífico, observándose en muchas áreas en donde no se encuentran hoy en día.
Una posible explicación al florecimiento de los cóndores en esta época es que grandes manadas de ungulados, así como también otros grandes mamíferos, como los perezosos y los elefantes, cruzaban las Américas entonces, proporcionando a los cóndores abundante carroña de la que se alimentaban. Muchos de estos mamíferos prehistóricos están en extinción, por lo que la subsiguiente reducción de los grupos de cóndores se puede relacionar de cierta forma con este hecho (Emslie, 1987; Steadman y Miller, 1987).
Sin embargo, también existen otras explicaciones. Por ejemplo, la matanza de cóndores con fines ceremoniales por parte de los indios Americanos (McMillan, 1968; Snyder y Snyder, 2000) puede haber aumentado desde el Pleistoceno, y sólo esta actividad puede haber causado la extinción de los cóndores en partes importantes de sus ámbitos. Otra posibilidad es que las condiciones del viento, que permiten que los cóndores vuelen alto, pueden haberse tornado menos favorables en algunas regiones, originando el abandono de dichas áreas (Tonny y Noriega, 1998).
En muchas localidades fuera de las áreas de distribución de ambas especies de cóndores del siglo XIX, se han encontrado fósiles del Pleistoceno. Por ejemplo, restos de un Cóndor Andino de 13.000 años de antigüedad fueron encontrados en cavernas de Lagoa Santa, Minas Gerais, Brasil (Alvarenga en Sick, 1993), mientras que restos del Cóndor Californiano de 9.500 a 16.000 años fueron descubiertos en Nueva York, Florida, Texas, Nuevo Méjico y Arizona, así como también en California y en otros estados de la región oeste (Emslie, 1987; Snyder y Snyder, 2000).
El cóndor de los Andes se localiza a lo largo de toda la cadena montañosa
de los Andes y en ocasiones llega a descender hasta las costas del Pacífico, a
las colonias de aves acuáticas, para alimentarse de sus huevos. En la región de Lima, Perú, se le reporta bajar hasta la costa, playas o
balnearios, y en las colinas costeras. En la Patagonia también habita en las
llanuras y baja hasta elevaciones a nivel del mar. En los Andes se le documenta
sobrepasar los 5000 metros de elevación.
El Cóndor de los Andes prefiere áreas de campo abierto que le permiten hallar carroñas y animales que están muriéndose. Éstos comprenden su dieta principal. A través del norte de los Andes, el Cóndor Andino se puede ver planeando en busca de su próxima cena. También frecuenta regiones montañosas, donde hay muchos empinados y rocosos acantilados. De estos lugares el Cóndor puede divisar su presa con mayor facilidad.
El Cóndor anida, por lo general, en las sierras andinas en los salientes rodeados de acantilados empinados. Estos lugares aislados y solitarios le brindan protección para sus huevos y para sus crías.
CLIMA. Se adapta al clima frío y seco, de temperaturas menores a 8° C y precipitaciones de nieve y granizo.
BIOMA. En este ambiente cordillerano en el que son frecuentes los suelos rocosos o arenosos y la vegetación es extremadamente pobre, se desarrolla una vida animal rica en aves y mamíferos: alpacas, llamas, vicuñas y guanacos, cuya carroña sirve de alimento al cóndor.
Al Cóndor Andino es un ave social. Se le ha visto comiendo en grupos de
hasta sesenta de ellos (en tiempos ya pasados), integrados por jóvenes y
adultos. También se le ha visto comiendo con otros buitres americanos. Es
común ver más de uno volando y en los riscos de las altas montañas en los
Andes en ocasiones se les ven descansando a varios de ellos juntos. También es
posible verlo solitario. Poseen un comportamiento social complejo, lo que les
permite aumentar las probabilidades de hallar su alimento, la carroña. Cuando
alguno de ellos localiza un cadáver comienza a volar en círculos, en poco
tiempo se podrá ver como los demás Cóndores comienzan a acercarse. Son muy
desconfiados para bajar a comer, pudiendo pasar algunos días hasta que se
deciden a posarse cerca del alimento. Existe una marcada jerarquía a la hora de
comer, primero lo harán los machos adultos, luego las hembras adultas y más
tarde los sub adultos y juveniles.
Individuos de la misma especie de cóndores también pueden pelear y desplazarse entre sí. Al norte de la Patagonia, Donázar et al. (1999) estudiaron los Cóndores Andinos en las carroñas y constataron una jerarquía de dominio basada en el tamaño, el sexo y la edad. Los cóndores machos, cuyo peso era 36 a 37% más que el de las hembras, dominaban a estas sin importar la edad. Además, dentro de cada grupo de sexo, las aves más viejas dominaban a las más jóvenes. Así, los cóndores machos adultos ocupaban el nivel más alto de la jerarquía de dominio, mientras que las hembras jóvenes ocupaban el nivel inferior.
Considerando que los machos y las hembras más viejas las alejaban de la carroña, las hembras jóvenes tendían a evitar alimentarse en las montañas, en donde el alimento era más abundante y el encuentro con los machos y las hembras más viejas sería más probable. En lugar de eso, se alimentaban con mayor frecuencia en las planicies, donde era menos probable encontrar alimento, y por ello más probable que se evitase las confrontaciones con los machos y las hembras más viejas cuando encontraban alimento. Los machos y las hembras adultas preferían alimentarse en las montañas ricas en alimentos.
Al norte de Perú, Wallace y Temple (1987) registraron resultados un poco diferentes. Ellos constataron que mientras que los Cóndores Andinos machos usualmente desplazaban a las hembras de la misma edad de las carroñas, las hembras algunas veces desplazaban a los machos un año menor que ellas.
Cuando los cóndores descienden para alimentarse de carroña, generalmente encuentran otras especies de carroñeros alimentándose. Algunas veces los cóndores se juntan pacíficamente a estos otros animales para alimentarse, pero otras veces deben luchar para apartarlos o esperan a que hayan terminado de comer y se hayan ido. Afortunadamente para los cóndores, sus cuerpos más grandes los ayudan a vencer los encuentros con otros gallinazos.
En Perú, por ejemplo, Wallace y Temple (1987a) estudiaron las interacciones de los Cóndores Andinos con otras especies de gallinazos cerca de los cuerpos de animales muertos y constataron que las especies más grandes dominaban a las más pequeñas. Debido a que los cóndores eran de mayor tamaño, ocupaban el puesto más alto en la jerarquía de dominio y los otros gallinazos se sometían a ellos. Los Gallinazos Cabecirrojos generalmente llegaban primero al lugar donde estaba la carroña, los Gallinazos Cabecinegra segundos y los cóndores terceros. Aún así, cuando los cóndores llegaban, las otras especies de gallinazos generalmente se rendían ante ellos. Los cóndores vencieron el 100% de las interacciones agresivas con los Gallinazos Cabecirrojos, 94% con los Gallinazos Cabecinegra y 100% con los Gallinazos Reales (Sarcoramphus papa). En ningún momento el Gallinazo Real (la segunda especie en tamaño) inició una confrontación con un cóndor.
La alimentación básica del Cóndor Andino consiste de carroña de
mamíferos grandes. En las colonias marinas se come los huevos de las otras aves
y uno que otro pichón. Cuando no encuentra alimento, sí caza y mata animales
grandes, como ovejas y llamas jóvenes; esto sucede cuando tiene ventaja sobre
la presa.
El cóndor se alimenta especialmente de carroña y muy esporádicamente podría atacar y matar animales recién nacidos, heridos, enfermos o exhaustos; el cóndor no es depredador feroz ni agresivo y tiene una asombrosa capacidad para resistir el hambre y la sed, puede pasarse hasta un mes y medio sin comer al tiempo que conserva su vigor. Además, es sabido que este ave gregaria puede alejarse centenares de kilómetros lejos de su lugar de residencia habitual en busca de alimento, suele comer hasta el hartazgo, a tal punto que después de sus comilonas padece dificultades para volar.
Los alimentos de los cóndores no se limitan a animales terrestres. En las regiones costeras, se alimentan mucho de animales marinos. La carroña marina es especialmente importante para los cóndores que viven en regiones áridas, ya que en esas áreas los mamíferos que pastan son menos abundantes y el mar generalmente produce más alimentos para los cóndores que la tierra.
Por ejemplo, a lo largo de las áridas costas del Perú y del Chile, los Cóndores Andinos se alimentan mucho de carroña marina arrastrada a la orilla por las olas. Los alimentos registrados en su dieta incluyen los cuerpos muertos de ballenas y delfines, leones marinos (Otaria byronia), lobos marinos sudamericanos (Arctocephalus australis), potoyuncos peruanos (Pelecanoides garnotii), pingüinos de Humboldt (Spheniscus humboldti), tortugas marinas verdes (Chelonia mydas), peces y algas pardas (Murphy, 1936; Housse, 1945; Wallace y Temple, 1987a).
Durante los años de El Niño, cuando se registra una alta mortandad de vertebrados marinos, los cóndores generalmente se beneficiaban de un mayor suministro de alimentos cuando las corrientes marinas depositaban cuerpos de animales muertos en las playas que sobrevolaban (Murphy, 1936). Sin embargo, si las corrientes marinas arrastraran los animales muertos en playas de áreas urbanas densamente pobladas a las que los cóndores temen visitar, ellos no podrían alimentarse de este alimento (Wallace y Temple, 1988).
Los cóndores que viven en costas áridas también vuelan a islas del litoral para atacar a los huevos y polluelos de aves marinas en colonias. Por ejemplo, cuando Murphy (1925) visitó la Isla Asia en la costa central del Perú, observó Cóndores Andinos, Gallinazos Cabecirrojos y Gaviotas alimentándose de huevos de una gran colonia del cormorán guanay (Phalacrocorax bougainvilli), que contenían “numerosos huevos y polluelos”. De acuerdo con Murphy, los cóndores, gallinazos y gaviotas eran “más abundantes y rapaces” que en cualquier otro lugar que había visitado. Un cóndor estaba parado en el medio de la colonia de cormoranes guanay, “rodeado de un círculo de nidos abandonados y saqueados”. Cuando se cazó y atrapó por los pies a ese cóndor, “las claras y la mayoría de las yemas intactas de una docena de huevos frescos salían de su garganta". Debido a que prácticamente no se observaron fragmentos de las cáscaras de esta comida, Murphy sugirió que “los cóndores deben absorber el contenido de los huevos con sus lenguas en forma de canaleta”.
Durante su visita a la Isla de Asia, Murphy observó un mínimo de 18 cóndores “volando lentamente de un lado a otro” sobre la colonia de cormoranes guanay y, antes del medio día, observó que todos volaban a tierra. también añadió que en Santa Rosita, una isla cercana, un informante confiable observó 36 cóndores descendiendo juntos sobre una colonia de cormoranes guanays. En San Gallan, otra isla de la costa de Perú, Murphy (1925) constató que los Cóndores Andinos caminaban alrededor de las madrigueras de los potoyuncos peruanos y atrapaban a las aves que salían a comer. Así, el Cóndor Andino no es sólo un carroñero de estas islas, sino también un ave de rapiña, que se alimenta de aves marinas adultas y de huevos, así como de carroña (Murphy, 1925). Afortunadamente para las aves marinas que están anidando, si un cóndor se come sus huevos y polluelos, estas pueden poner otros huevos para reemplazar a los perdidos.
En ambiente natural uno de los aspectos menos conocidos del cóndor es el
referido a su reproducción. Los cóndores son básicamente monógamos, es decir
que escogen una pareja y permanecen con ésta de por vida. Sólo en caso de que
uno de los dos muera, el otro busca
una nueva pareja. El ciclo reproductivo del cóndor, incluido el cortejo, apareamiento, incubación y levante del polluelo hasta su emancipación dura aproximadamente dos años. La especie posee el período de incubación más prolongado entre las aves rapaces. Luego de 56-60 días de incubación compartida, nace el polluelo el cual es alimentado por ambos padres con carne regurgitada. A los seis meses ya intenta dar sus primeros vuelos en el área inmediata a su lugar de nacimiento y a los nueve el juvenil está listo para acompañar a sus padres en sus vuelos. De ellos asimilara los conocimientos ancestrales básicos para su supervivencia. Al cabo de un año y medio o
dos se integra a la población local, y disputa un lugar en la carroña ( Anderson, 1979; Wallace and Temple 1987a; Pavez y Tala 1995).
En la época de postura de su único huevo, las parejas se alejan de los paredones en busca de cuevas donde llevaran a cabo la cría de su pichón. Forman parejas estables debido a las exigencias del desarrollo del voraz pequeño polluelo, que en pocos meses, tendrá el tamaño de un adulto.
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Condor Bebé |
La hembra incuba sólo una vez al año uno o dos huevos de color blanco que deposita en depresiones sobre la roca casi desnuda y se turna con el macho para empollarlo entre 54 y 58 días; el polluelo tarda bastante en desarrollarse y permanece en el nido unos seis meses, después de ese lapso depende aún de sus padres por otro medio año, ellos le buscarán alimento y ayudarán a comer.
El tiempo de reproducción dada su distribución geográfica, depende de la latitud, no obstante, en nuestro país, forman parejas en abril. El celo transcurre durante los meses de agosto- septiembre. El cortejo se evidencia en danzas nupciales en tierra firme. Luego de la cópula la hembra deposita un solo huevo en cuevas o grietas que le sirven de nido, éste es solo el lecho pedregoso o de arenisca del lugar, no utiliza ramas ni elementos que utilizarían otras aves, solamente forma una concavidad en el suelo donde depositará el huevo.
Período de incubación: es de 54 a 65 días, y es compartida entre el macho
y la hembra. Tienen una baja tasa reproductiva (1 cría cada 2 ó 3años). El
pichón es de hábitos nidicola permaneciendo en éste entre 6 a 8 meses,
durante éste período los padres le traen el alimento en su gran buche.
La madurez sexual se manifiesta entre los 8 y 10 años.
Para anidar escogen generalmente cuevas
en grandes paredes rocosas
verticales, protegidas del viento y la intemperie. Las dimensiones de los nidos(condoreras)
son altamente variables. Estos paredones están conformados por rocas donde la
acción erosiva del agua y el viento labra pequeñas cavidades circulares en los
paredones. Depositan el único huevo directamente sobre el
substrato arenoso de las cuevas en el cual han creado una depresión presionando
el pecho contra el substrato. Igualmente utilizan el pico para dar forma final a
los bordes del mismo. Este comportamiento se ha observado especialmente en los
machos. (Pavez y Tala 1995).
Los dormideros, compartidos por ejemplares adultos, sub-adultos y juveniles de ambos sexos están generalmente localizados en riscos altos y protegidos de la lluvia, el viento y potenciales depredadores. En la mayoría de los casos observados los dormideros y posaderos preferidos y, por ende, disputados son los que reciben mas temprano los rayos solares. Siendo que la carroña esta distribuida al azar, los animales usan recurrentemente varios sitios de descanso o pernocta dependiendo de la disponibilidad de alimento en el área.
En el Inkario, el Cóndor o "Apu Kuntur" fue considerado una divinidad muy especial que unía el "Hanan Pacha" con el "Kay Pacha"; seguramente debió poseer templos especiales para su culto, similares al que se halla hoy en Machupicchu. Los pueblos han creado a través de la historia muchas leyendas dándole características múltiples; por ejemplo, cuenta la tradición que cayó en el patio del Aqllawasi cusqueño o Casa de las Vírgenes del Sol un cóndor muerto, hecho que se interpretó como el anuncio de la destrucción del Tawantinsuyo. Hoy, el cóndor no es más un Dios importante entre los andinos pero aún mantiene algunas de sus "características superiores o divinas".
En algunos pueblos remotos
del Qosqo, anualmente se lleva a cabo la celebración denominada "Yawar
Fiesta" (Yawar: "sangre" en Quechua) o "Fiesta de
Sangre", para lo cual será imprescindible capturar a un cóndor vivo
utilizándose dos sistemas: comúnmente se debe ir a un lugar bastante alejado
frecuentado por cóndores donde se elimina a un caballo, mula u otro animal
grande, se abre el cuerpo del animal muerto que es dejado a la intemperie.
Después de cierto tiempo algún cóndor descenderá a devorar los restos del
animal, mas el cóndor come demasiado que al final no puede remontar vuelo lo
que es aprovechado por los captores que corren para cogerlo protegidos con
"ponchos". Otra forma de captura es cavando un hoyo grande en el suelo
cubierto con palos sobre los que se pone restos de un animal muerto; al posarse
un cóndor sobre el lugar, alguien oculto dentro del hoyo ata sus patas
posibilitando así su captura. El cóndor será conducido hacia el pueblo o
comunidad donde se harán ceremonias diversas en su honor, será muy adornado y
se le ofrecerá vino o aguardiente para beber quedando después ebrio. El día
principal se tendrá un improvisado coso en la plaza principal del pueblo al que
asiste toda la población; para el espectáculo se deberán coser las patas del
cóndor sobre el lomo de un toro y así, los dos animales serán dejados sueltos
en el ruedo; al sentirse atado y deseando liberarse el cóndor utilizará su
poderoso pico contra la espalda del toro que emprenderá una loca y embravecida
carrera y lucha por deshacerse del cóndor. Es obvio que correrá bastante
sangre del toro que no se da por vencido y al final de unos 15 minutos la gente
detendrá el espectáculo, se separarán los animales y no se permitirá la
muerte del toro; la gente cree que de ese modo el Cóndor que es la conexión
entre el cielo y la tierra quedará satisfecho al haber consumido sangre y carne
fresca. Al día siguiente, se tendrá otra ceremonia para liberar al cóndor que
es llevado a una montaña cercana y dejado en libertad incondicional; al
próximo año se tendrá una ceremonia similar y es posible que se capture al
mismo cóndor. El "Yawar Fiesta" se desarrolla no sólo con la
finalidad de rendirle pleitesía al "Apu Kuntur" sino también como
una forma de "revancha" que hoy los andinos representados por el
cóndor se cobran contra la humillación de la conquista y los hispanos
representados por el toro que fue importado de España.
Las poblaciones de cóndor andino han sufrido, en las últimas décadas un alarmante descenso a todo lo largo de su cordillerana distribución. Lamentablemente no existen censos históricos fidedignos para cada país que permitan tener una idea perfectamente clara de la situación. Sin embargo la condición de la especie ha pasado a ser critica en Venezuela, Colombia, Ecuador y Perú, países que conforman los Andes del Norte. En Venezuela y Colombia se están llevando a cabo en la actualidad proyectos de repoblamiento en áreas históricamente habitadas por cóndores y de las cuales fueron extirpados en el pasado siglo. Basándonos en el estudio de registros históricos podemos afirmar que la densidad poblacional de la especie fue siempre menor en el extremo norte de su distribución (Andes del Norte) comparado con los países del sur quizá debido parcialmente a que países como Bolivia, Chile y Argentina poseen vastos territorios relativamente despoblados de seres humanos y con excelente hábitat para la especie.
El ave voladora más grande del mundo, el cóndor andino, es el majestuoso símbolo del Ande americano y es considerado como el espíritu mismo de los Andes. Sus enormes alas le otorgan una extraordinaria capacidad de planeo que lo hace aparecer como un sereno guardián en el cielo, por encima de los altos picos montañosos.Los pueblos andinos no dudaron en asignarle importancia religiosa, representarlo en sus cerámicas o pinturas rupestres y convertirlo en expresión y representación de la civilización prehispánica más importante del continente: la civilización andina. Se le atribuye una gran longevidad y, en algunos casos, hay quienes llegan a sostener que el cóndor andino nunca muere, ya que al sentirse viejo y enfermo volvería a su nido a renacer. El cóndor andino es un animal emblemático, un eslabón simbólico con nuestro pasado cultural y, lamentablemente, hoy se ha convertido en un desafío de conservación para nuestro futuro.
Como miembro de la Familia Cathartidae, palabra derivada del griego "Kathartes" que significa "el que limpia", queda clara su función biológica en el ecosistema.
Luego del banquete se juntan en los posaderos, paredones altos y escarpados donde descansan y duermen. Estos paredones poseen la característica de estar manchados con sus fecas (manchas blancas en las repisas donde se posan).
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